
"Cisarro" del Sename
El menor de sólo 12, conocido como el “Loquin”, fue detenido en la villa Cousiño Macul, en Peñalolén. Se había fugado desde el centro del Sename de Pudahuel.
Efectivos de la Brigada Investigadora de Robos Metropolitana Oriente de la PDI recapturaron esta tarde al "Loquin", quien formó parte del grupo de menores que ayudó a escapar al “Cisarro” desde el Centro de Tránsito y Diagnóstico del Sename.
El “Loquin”, quien presenta un amplio prontuario policial a sus sólo 12 años, se encontraba junto a otro menor, apodado “Ceja”, en Peñalolén.
En tanto, Cristóbal C.N, más conocido como el “Cisarro”, quedó internado en la unidad de Hospitalización Siquiátrica de Corta Estadía del Hospital Luis Calvo Mackenna, en la primera etapa de su tratamiento que será en base a medicamentos para luego realizarle un trabajo sicoterapéutico.
La difícil reinserción de lo menores delincuentes en Chile El caso del pequeño Cristóbal, conocido como "Cizarro", ha desnudado las falencias de un sistema de protección que, en muchos casos, no puede con los niños más conflictivos.
El caso de Cristóbal, a quien todo el país conoce ya como “Cisarro” ha remecido a toda la sociedad, no sólo por su corta edad y largo prontuario policial, sino que también porque hay todo un sistema de prevención y rehabilitación que, al parecer, no está cumpliendo la misión encomendada.
Una característica común de estos niños es que están solos, en un ambiente cercano al delito. De hecho, 4 de cada 5 tienen padres en la cárcel o con antecedentes delictuales, por lo que tienen una alta carga familiar que puede incidir en su comportamiento futuro.
Pero pese a esto, han existido intentos por llevar a “Cisarro” hacia un mejor camino. Carabineros lo llevó a un entrenamiento de su equipo: Universidad de Chile. Además de mostrar sus habilidades futbolísticas, el niño se enojó porque le hicieron una broma y rechazó a piedrazos la presencia de la prensa, aunque el balance en ese momento fue positivo.
Pero hace falta más que una simple salida para rescatar a un menor así. Hoy el niño permanece medicado en el Hospital Calvo Mackenna, lugar hasta donde fue enviado por el tribunal ante la imposibilidad de asegurar su resguardo en otro lugar.
Cristóbal fue detenido por última vez mientras conducía un automóvil robado y se aprestaba a cometer un asalto. Desde los 7 años, registra 24 ingresos a distintas comisarías. 10 por delitos, tres por controles de identidad y 11 por vulneración de sus derechos. Sólo uno de sus cómplices, “El Garra”, de 16 años, cumple seis condenas, la última por violación. Y el “Loquín”, de 13 años, fue quien ingresó armado al centro del Sename, para rescatarlo.
Con prontuarios tan extensos y que son de conocimiento de la justicia, al parecer existen instituciones que, o no están haciendo su trabajo, o simplemente se han visto sobrepasadas por situaciones como las de “Cisarro” y sus amigos.
El mensaje es claro: hay que invertir en rehabilitación. Lo malo es que no se sabe cómo ni cuánto. Si bien algunos estiman que la reinserción social de un menor puede costar hasta y dos millones de pesos mensuales, el equivalente a 23 subvenciones escolares, habría que pensar si conviene destinar ese monto para tratar a un 0,3 por ciento de los menores que atiende el Sename.
Piñera y caso Banco de Talca: "Defendí mi libertad y recurrí a la Justicia"El candidato a la presidencia de la Alianza recalcó que sabía de la orden de aprehensión en su contra, pero que nunca fue notificado.
Respecto a que jamás pudo ser localizado luego de que el juez emitiera una orden de detención en su contra y a pesar de que la Policía de Investigaciones dice haber realizado puntos fijos en su casa y oficina, Sebastián Piñera dijo que “eso no es verdad. Jamás me escondí, pero trabajaba fuera de mi casa para no perjudicar la salud de mi mujer, quien estaba embarazada de 8 meses y estaba muy nerviosa por todo lo que estaba ocurriendo”.
“Dormí prácticamente casi todas las noches en mi casa, excepto ciertas noches que lo hice en casa de un familiar cercano”, cuyo nombre no quiso revelar el abanderado.
Piñera recalcó que “nunca fui notificado y estuve en mi casa casi todos los días. Sabia de la orden, pero consideraba que era arbitraria, ilegal e injusta y no escape de la justicia, sino que recurrí a ella y la Corte Suprema decretó mi inocencia”.
Respecto a que al no acatar la orden de detención en su contra habría eludido a la justicia, Piñera recalcó que “eso no fue lo que hice porque no me fugué, sino que presente un recurso de amparo ante el tribunal superior. Cuando la Corte Suprema conoció mi caso decretó de forma unánime mi inocencia”.
“Hice lo que sentí que era justo: defender mi libertad y recurrir a la justicia porque las causales del juez eran falsas y arbitrarias”, sentenció Piñera.
En cuanto a si volvería a hacer lo mismo, es decir eludir una orden de detención en su contra, el abanderado de la Alianza dijo que “si pienso que la orden del juez es ilegal recurriría en defensa de mi honra y mi libertad”.